Comentarios recibidos

Patricia Margarita Mullen ( Suipacha – Bs. As. – Argentina )

Apenas se comienza a leer el Prólogo de “Ojalá te sirva”, el espíritu de su autor, Javier Marenco, se muestra esencialmente. Interesado por el devenir de la existencia, el alma y el mundo en que se vive, a través de interrogantes vitales y testimonios vivenciales, va perfilando un texto de gran riqueza lingüística y expresiva y sólida precisión en el uso de términos y conceptos . Una prosa interesante, fluida, ágil, matizada por frases de autores relevantes que actúan como disparadores de infinitas elucubraciones, va enlazando misterios que desde el inicio de los tiempos han sido objeto de observación por parte de la filosofía, las religiones y todo movimiento espiritual humano …. Alma, existencia, Karma, realidad, mediumnidad, reencarnación, espíritu, vida terrena, transformación, muerte, eternidad o finitud, transmutación y evolución, aparecen como puentes tendidos sobre abismos inexplorados.

Nada se descarta. Desde una actitud de convicción y al mismo tiempo de verdad relativa, Javier Marenco va exponiendo su experiencia de vida, el aprendizaje adquirido en la conexión con esos mundos intangibles, pero vívidamente enraizados en nuestra condición de seres humanos. Cuestiones reservadas en general a los grandes pensadores de la historia, --que pueden resultar ininteligibles para el común de la gente--, van mostrando a lo largo de estas páginas una vida propia, accesible, próxima, al alcance del entendimiento de toda persona que nunca incursionó en la temática. Un interrogante detrás del otro, un velo detrás de otro velo, todo es posible, todo puede ser una verdad por un instante, y ser susceptible de cuestionarse y enriquecerse, cuando nuevos paradigmas o creencias vengan a movilizar lo establecido.

El análisis minucioso de estas nociones trascendentes, apunta a generar una toma de conciencia por parte de los lectores, a fin de que comprendan de qué manera se encuentran articuladas y son vividas, __sin saberlo__ en el entramado de la vida cotidiana, ya que el espíritu se manifiesta de modo constante, en las “iluminaciones”, a través de las obras de arte, en las percepciones inusuales, en las inspiraciones de toda índole, en las intuiciones del corazón, en los grandes descubrimientos de la humanidad, como fenómenos a los que se califica de “casualidades”.

Sin duda, la idea de “espíritu”, desde una acepción corriente, sería aquella parte de nosotros que está fuera de nuestro campo perceptivo, lo que implicaría que no podemos “ver” su presencia, y desde lo cultural no se nos ha enseñado a creer en él, a pesar de cinco mil años de historia de Oriente, han puesto de manifiesto sobradamente su existencia.

A través de la lectura, surge de manera inevitable una sensación de vértigo ante un horizonte infinito que confronta de manera instantánea con la pequeñez de lo cotidiano. La posibilidad de una conexión con un ámbito trascendente, donde todo adquiere de repente un sentido inconmensurable, nos lleva a desplegar desconocidas alas en pos de un venturoso vuelo, el del reencuentro con nuestra propia esencia, con nuestra ansiada completud.

La toma de conciencia que propone esta obra, tiene como finalidad enriquecer el sentido y trascendencia de la vida y la muerte, comprendiéndolos como instancias sucesivas de un gran proceso llamado eternidad, y parece convertirse en el hilo principal de la trama que va ofreciendo a los lectores un horizonte nuevo, hondo, interminable, abierto, donde aparecen múltiples respuestas fruto de un trabajo de investigación, lectura y caminos de evolución espiritual de muchos años.

La idea esencial es compartir lo transitado en este sendero personal, __no por ello menos válido en cuanto a experiencia vital__, conjuntamente al conocimiento extraido de fuentes fidedignas. Esto aporta a nuestro presente nuevos recursos de posible conexión con esa energía espiritual --sea cual sea el nombre que cada uno le atribuya __, de la que provenimos, y a la cual nunca dejamos de pertenecer, a pesar de la creencia en la dualidad, que remite ilusoriamente a una separación de nuestra esencia.

Se percibe como ineludible la necesidad de prestar un “servicio”, al poner a disposición de otros, herramientas que han sido fructíferas en la vida personal del autor. Podría decirse que realiza con gran efectividad y nitidez conceptual, una “bajada a tierra” de información compleja, profunda y desconocida para muchos. Las preguntas incesantes van sucediéndose frente a los ojos, y vibran en resonancia con aquellas que podrían ir surgiendo de manera natural en cualquier individuo que fuera transitando estas páginas. Pregunta y respuesta, verdad y puesta en duda, aseveración y apertura a otras opciones … un interesante juego de opuestos donde todo tiene cabida, como lo tiene también la misteriosa dinámica del universo y la vida.

La idea de que el cuerpo contiene sólo el diez por ciento del espíritu que nos identifica, plantea irrevocablemente la pregunta abierta a quiénes somos, a nuestra supuesta finitud, a una riqueza posible e infinita de nuestro ser, que trasciende sin ninguna duda los mundos terrenales y materiales y que constituye el noventa por ciento que desconocemos y desoímos.

“Ojalá te sirva” propone en primer lugar, tomar conciencia de la existencia de este espíritu, despertar a la conexión a través de un trabajo de evolución personal, y mantenerla a lo largo del recorrido en este cuerpo temporal, en este espacio-tiempo que nos toca vivir y que llamamos “realidad”, sólo un segmento del camino a través de la eternidad. Un libro para potenciar la vida, redimensionar la travesía, vivir el presente en mayor conexión con ese noventa por ciento del espíritu que somos, que se encuentra en absoluta sintonía con los otros seres humanos y que asimismo constituye parte indisoluble el campo energético universal. Un texto valioso para leer, sentir, comprender, descubrir, enriquecer, creer y poner en duda…. Todo vale en la comprensión de este maravilloso misterio que llamamos “vivir”.



Iván Elías ( Neuquén – Argentina )

Estimado Javier:

Considero que “Ojalá te Sirva” constituye un libro de base, que no significa que sea básico. De hecho guarda implícitos muchos conceptos profundos sin desarrollar, pero porque no forman parte necesaria o atienden a la esencia de la intención de este documento que bien puede tomarse como la tesis de una investigación personal. Estarán aquellos que no consideren que la experiencia personal sea una evidencia real o válida, quizás en un rigor científico académico, pero a ellos se dirige también el libro con una reflexión dedicada al escepticismo. En ella, si bien es al mejor estilo anecdótico, se brinda un buen enfoque hacia lo que significa “estar en tiempo”, cuando no hace falta mayor prueba que el “darse cuenta”.

Considero que es un libro espiritual con cierto ánimo similar a algunos autores de libros autoayuda. Se da una interesante y útil visión en el repaso de las religiones más relevantes en orden histórico, de cómo “aparecemos” en una sociedad impregnada por la tradición que no elegimos y que nos detiene o ancla en dogmas que impiden la manifestación de nuestra real trascendencia que busca emerger.

Considero que es un libro filosófico que llega a la conclusión de que la evolución constante es el objetivo de todo ser, cualquiera sea su nivel espiritual. Busca apuntar y apuntalar hacia lo que es útil, hacia lo que es el Servicio y la cooperación en todo presente, atendiendo a ciertos aforismos profundos que enseñan que el camino es precisamente aprender a caminar caminando.

Es de destacar que el lenguaje, siendo una limitación para expresar muchas ideas o conceptos a veces complejos, es de lo más sencillo y fácil, abriendo las puertas de este libro hacia lo universal, para cualquiera que pueda profundizar en el mismo. La mejor enseñanza viene con el ejemplo tal como mostrar una puerta por la cuál algunos ya hemos cruzado, pero no podemos imponer u obligar a que otros vean lo que hemos podido apreciar, no sin un significativo esfuerzo que a veces cae como perlas a los cerdos. Respecto a este equilibrio se aplica aquél famoso dicho de película “sólo te puedo mostrar la puerta, pero eres tú quien debe cruzarla”. En este sentido, considero que el libro es también una invitación y como tal responde bien a su título.

Cualquiera que lea este libro, no puede sino al menos meditar y reflexionar para bien de todos como de uno mismo. Un sinónimo del título de éste libro bien podría ser “Amén al Servicio” por el énfasis en la realidad de que todos nos elevamos o ayudamos elevando o ayudando. Es una expresión de deseo, tal como el de igualar hacia arriba y poder abarcar cada vez más.

“La siembra es libre pero la cosecha es obligatoria”, a lo que yo agregaría “la siembra muchas veces es muy ardua y consume tiempo”, motivo por el cuál te felicito por la dedicación y el compromiso con este documento que has decidido compartir con todos. Que sea un granito de arena al cambio de consciencia global y de la visión de muchos, ya que como diría Rovanor (*): “es bueno que muchos sepan poco, pero lo ideal sería que muchos supieran mucho”. Considero que todos podemos servir y mostrar el “Maestro Interno” que llevamos dentro, ya que en cierta forma todos lo somos porque todos somos una chispa del Creador y llevamos la luz de nuestro espíritu. Las enseñanzas de las verdades universales trascienden las fronteras de las limitaciones físicas.

Ojalá nos sirva a todos.

Un cordial saludo

Iván Elías.

(*) nombre con el que se identifica al espíritu de Javier Marenco



Opinión de Jorge Olguín (Director-Medium del Grupo Elron)

(Buenos Aires – Argentina)

"Ojalá te sirva" es el testimonio de un consultante, como todos aquellos que escriben en la página web en busca de respuestas a sus dudas, a sus interrogantes, a sus anhelos aún no resueltos.

"Ojalá te sirva" tiene la ventaja de dar un punto de vista nuevo, fresco, sobre lo que significa el Mundo Espiritual y Angélico y suma en forma valiosa a lo que "El Cielo responde" comenzó a difundir con los Mensajes de los Maestros de LUZ.

Lo que más rescato de Javier Marenco es que, a diferencia de muchos escritores que una vez volcadas a papel sus experiencias se relajan como corredor que llegó a la meta, él incorpora a su actuar mi aforismo "La Meta es la Búsqueda" y sabe que lo importante es el recorrido. Por eso avalo "Ojalá te sirva", porque no es una meta en sí, sino un sendero a la Elevación Espiritual.

Jorge Olguín.



Palabras de Horacio Velmont (Buenos Aires – Argentina)

El libro de Javier “Ojalá te sirva” es un libro sorprendente por su excelencia: bien, escrito, impactante; pero por sobre todo porque es pionero en la difusión de las enseñanzas de los Maestros de Luz. Digo pionero, porque es el primer libro donde se habla, por ejemplo, de Psicoauditación, y obviamente desde el punto de vista de un usuario, si cabe el término. Me recuerda un poco al libro que yo escribí sobre Dianética "La terapia óptima". Pero “Ojalá te sirva” es mucho más importante porque cuando yo escribí "La terapia óptima", Ron Hubbard ya había escrito toneladas de páginas sobre la tecnología que había descubierto, y en cambio “Ojala te sirva” no tiene antecedentes. No menciono el libro “El Cielo responde” (de Jorge Olguín) porque su temática es distinta. Hay mucho para elogiar de este libro y verdaderamente me gustaría saber comentarios de gente que lo haya leído y que no sea un conocedor del Grupo Elron, es decir, ver cómo lo impacta. Es muy posible que “Ojalá te sirva” se adelante tanto a la época que no sea entendido sino muy, pero muy en el futuro. También es de esperar que Javier no se quede sólo con este libro sino que escriba otros, quizás tanto o más impactantes que el que ha escrito. Tal vez lo más importante para decir es que “Ojalá te sirva” no es una novela, sino todo un documento escrito por alguien que experimentó todo lo que escribe.

Horacio



Carlos P.    (Alicante - España)

Hola Jorge, hola Javier:

Aunque a Javier es la primera vez que le envío un email, le mando saludos desde Alicante (España). ¡¡¡Menos mal que te decidiste a escribir “OJALÁ TE SIRVA”!!!Y como acabo de leer los dos libros y los tengo frescos en la mente, no he podido evitar enviaros este email a los dos con esta humilde opinión.

Tanto “El ClELO RESPONDE” (de Jorge Olguín), como “OJALÁ TE SIRVA”, son doslibros fantásticos, los dos inciden sobre lo importante que es el servicio, y te explican perfectamente que somos un espíritu viviendo una experiencia humana, realmente la persona que los termine y no le quede claro....., está a años luz de "estar en tiempo", (espero que eso no le ocurra a nadie).

No sé si puedo ser objetivo, porque con “EL CIELO RESPONDE”, mi búsqueda terminó, y claro le tengo un cariño especial; pero he de reconocer que Javier le ha dado un enfoque muy, muy bueno y  OJALÁ TE SIRVA” debería de ser un libro obligatorio, al igual que “El CIELO RESPONDE”, en la enseñanza secundaria. Quizá de este modo las personas desde jovencitas tendrían conciencia de quiénes somos, adónde  vamos, etc., y la vida en este querido planeta sería otra historia muy diferente.

“El CIELO RESPONDE” es la base, es la descripción perfecta del mundo espiritual y angélico,  y espero que la saga continúe con El CIELO RESPONDE II.

Pero en mi humilde opinión OJALÁ TE SIRVA” tiene dos puntos a favor:

1 - Hace mucha más publicidad de la página web del Grupo Elron y de la de Jorge Olguín que el propio libro El ClELO RESPONDE”, y eso es buenísimo para que la gente las visite y siga ampliando conocimientos.

2 - Te da el punto de vista de una persona que ha tenido la experiencia de buscar y de por fin, encontrar la verdad.

¡¡¡Gracias a los dos por acercarnos la verdad tan cerca de nuestros ojos!!!

Un Abrazo y otro conceptual   Carlos P.

PD1. ¿Será posible que la gente no se de cuenta de lo importantes y trascendentes que son estos dos libros?

PD2. Lástima que uno no pueda montar una gran campaña publicitaria, para que fueran conocidos en los lugares más recónditos del planeta. Naturalmente, con ediciones en distintos idiomas. (Gracias a Eón, soñar todavía es gratis).

PD3. Comentarte que a título personal, la parte del libro que más me gusta es el capitulo 4 - Aprendizajes, y concretamente la frase "lo fácil no suele ser importante" me toco el alma...  y qué decir de  ¡¡¡esa sublime analogía, genial, magistral, entre actor y espíritu!!!  ¿Cómo se te ocurrió semejante idea? ¡¡¡Es fantástica la comparación!!!



Josep F.   (Barcelona - España)

Hola Javier. Sí que me gustaría tener este libro que, sin que Horacio hubiera escrito su positiva critica en: http://www.jorgeolguin.org/Edicion_Ojala.html ya imagino -sé- que es bueno por anticipado. No hay libros de este tipo escritos ya no con el corazón físico -eso lo hacen muchos- sino con el corazón conceptual. Entonces, el que lo escribe no lo envía a la parte física de los seres sino que el target es la parte espiritual.



Josep F. (Barcelona - España)

Hola Javier, me ha gustado el formato del libro, el desarrollo y las sesiones de Rovanor -es un gran tipo-. Si el mensaje de Jesús ha durado dos mil años con la precaria transmisión de la información en las épocas pasadas, el mensaje de Jorge, su obra y sus enseñanzas, gracias a la página web del Grupo Elron, la serie de libros El Cielo Responde (de Jorge Olguín), 'Ojalá te sirva' y otros también valiosos quedarán resguardados del paso del tiempo como testimonio de un conocimiento que se transmitió desde los planos suprafísicos.

Los seguidores de Jesús mantuvieron vivas su Obra y su Palabra y vosotros hacéis lo mismo para con Jorge.

Es de agradecer la gran consideración que le dedicas a Jorge en tu libro. También es un gran tipo. Deseo que esté aquí todo el tiempo que pueda recordando a esta humanidad quiénes somos, de dónde venimos y adónde vamos. Ayudémosle en lo que podamos al igual que él nos ha ayudado a crecer un poquito.

Cuídate, Javier.

Recibe un abrazo.

Josep



Jorge Schubert    Actor-Autor del libro “Despertar en la Tierra” (Buenos Aires -  Argentina)

(Comentario de Jorge incitándome a seguir escribiendo)

Javier querido…, espero que te animes  saltar y a poner la fichita que tenés en este hermoso rompecabezas llamado vida. Para mí, del mismo modo que lo único que justifica casarse es estar enamorado, diría que lo único que justifica estar vivo es hacer lo que uno ama. Si te ponés a pensar, el universo va a estar muy contento. Confiá, Javier querido, que tenés el don para hacerlo. Abrazo de luz. JS



Gabriel F.  (Buenos Aires – Argentina)

Hola Javier:   Mi nombre es Gabriel F y fui un lector de tu libro Ojalá  te sirva; acabo de terminarlo tan sólo anoche. El motivo de este mail es simplemente comentarte algo acerca del efecto de la lectura del mismo y algunas cuestiones personales... Espero no consumirte   el tiempo…En primer lugar debo decir que me llamó la atención el título, cuando lo vi en la librería amiga. Es raro que yo me interese por este tipo de lecturas, me refiero mejor a temas espirituales, si bien siempre me han interrogado un poco. Soy profesor de Literatura y siempre voy en búsqueda de clásicos o de la literatura más bien fantástica; a tu libro lo vi, lo observé y no lo llevé la primera vez sino la segunda vez que volví, y en una semana lo leí todo. Obviamente, hay conceptos que aún no me quedan claros porque fue tan sólo la primera lectura y porque no soy muy competente en el tema.Creo que me quedaron en claro ciertos conceptos: el servicio, el aquí y el ahora y la evolución espiritual como búsqueda sin ser sólo la meta, sino consecuencia de los actos de cada uno. Eso por un lado, por otro te comento que fui toda la primaria y parte de la secundaria a una escuela católica,  y es cierto el amor que te infunden hacia Dios a través del terror, eso hizo que paulatinamente me fuera alejando de esa fe y empiece a creer más en mí mismo y buscar esas cuestiones en otros lugares, la mayoría, aunque suene raro, los hallé en la Literatura...No es ajeno tu libro tampoco.

Esa socialización religiosa que tuve hizo que hoy me cueste aceptar el concepto de la reencarnación; no lo descarto, sólo me cuesta creer que voy a volver a reencarnar, aunque pueda elegirlo; seguramente debe ser que no me gustaría volver a vivir en esta existencia humana, es algo que siento desde hace tiempo. Y esto no quiere decir que esté descontento con lo que me tocó, si bien hay cosas, obstáculos que debo superar, sólo es un sentimiento arraigado desde hace tiempo...